UN MUNDO MAGICO
Una tarde soleada, un jóven curioso se encontraba en un bosque buscando un oso para quitarle la piel y con ella hacerle un hermoso abrigo a su novia. Pero de repente, vió entre los arbustos que parpadeaban unas luces con un brillo igual al del sol, él sintió mucha curiosidad y quiso saber qué era lo que lo atraía.
Fué tan grande su curiosidad que salió corriendo y tropezó con una piedra, lo que causó que cayera dentro de una máquina. El susto era tan grande quiso salir, pero de repente escuchó un fuerte ruido- ¡paa! –la puerta se cerró, era demasiado tarde para que el jóven saliera de aquella máquina.
Al no haber nada más que hacer el jóven empezó a experimentar la máquina oprimiendo los distintos botones que se encontraban en ella. Al instante, aquel jóven sintió una fuerte turbulencia, quiso saber cuál era el motivo, pero no lo logró ya que no había ventanas para observar lo que sucedía.
De un momento a otro la puerta se abrió. Al salir, el jóven se dió cuenta que estaba en un mundo mágico donde habían hadas, enanos, marcianos, hombres sin cabeza, un mar inmenso, árboles que hablaban; en fin, todo lo que él un día se imaginó.
Él no sabía si gritar, brincar o correr de tanta emoción que se había llenado al ver que su imaginación era real. Los seres mágicos quedaron como estatuas al ver por primera vez a un ser humano en su mundo. Ellos inmediatamente lo llevaron donde su rey, él le dió la bienvenida y le dijo: “bienvenido llegaste a mi mundo y serás un ser mágico; podrás elegir cual quieres ser” él aceptó la propuesta de aquel rey ya que era su mayor fantasía y decidió convertirse en un duende volador.
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